El gobierno español decidió cerrar el primer reactor de la central nuclear de Almaraz en 2027, adelantando la transición a renovables y generando incertidumbre en la región de Extremadura.
José Antonio Morgado, trabajador temporal, destaca ingresos de 6.000 euros mensuales durante recargas, vitales para una zona deprimida sin industrias, con 4.000 empleos directos e indirectos en riesgo.
La central aporta el 5% del PIB regional, y su cierre afectaría familias en Almaraz, pueblo de 1.500 habitantes con fondos europeos por despoblación, pese a potencial extensión de vida nuclear.