Una ciclogénesis provocó olas de 5 a 7 metros y vientos de más de 100 km/h en la costa atlántica argentina, desde Mar del Plata hasta Necochea y Montehermoso. Barcos en alta mar no pudieron regresar y edificios altos oscilaron hasta 3 metros en la cima.
Surfistas desafiaron las olas pese a advertencias de autoridades, con un rescate reportado. Lluvias intensas causaron inundaciones, bloqueos de rutas y daños en playas como Fonsina Storni y Chapadmalal.
Defensa Civil vigiló zonas afectadas mientras curiosos grababan el oleaje extremo. El fenómeno inició el jueves con tormentas intermitentes y afectó todo el país con alertas amarillas y naranjas.
Hoy salió el sol tras la tormenta, como siempre ocurre.