Las conductoras de Las chicas de la culpa discuten estrategias para "levantar por redes", compartiendo anécdotas personales. Natalia menciona que su marido maneja sus redes y advierten sobre fotos hot post-separación que delatan pescas intensas.
Hablan de una app de inteligencia artificial que crea un clon digital para chatear y probar química en citas, generando risas y miedos. Recuerdan Tinder, vergüenzas de famosas y casos de impostores haciéndose pasar por Pampita.
Comparan épocas: antes llamaban a casa y había que esconderse, ahora es más fácil pero impersonal. Chistes sobre fotos sin tatuajes, caras ni "alas" menstruales, y preferencia por el cara a cara.