El capitán Ricardo Lucia, con experiencia en Ultramar y como práctico del Río de la Plata, explicó los protocolos en cruceros ante brotes como el hantavirus en el MV Hondius, donde el médico a bordo aísla casos para evitar proliferación en entornos cerrados con comedores y charlas compartidas.
Enfatizó la interrelación entre salud física y mental de pasajeros y tripulación durante confinamientos prolongados, recordando la pandemia con sistemas de protección para buques, donde prácticos como él asesoraban en maniobras seguras y tripulaciones argentinas mantuvieron el cabotaje esencial para logística y energía.
Destacó la preparación de capitanes para manejar miedos personales e inseguridades, el rol de comunicaciones modernas como WhatsApp para mantener el ánimo y contacto familiar, y la responsabilidad absoluta del capitán en alta mar como suma del poder público.
Señaló la importancia de informar calmadamente a pasajeros para evitar pánico y reclamos legales bajo el convenio de Atenas, además de la securitización del comercio marítimo ante belicosidad global y convenios como la doctrina Trump para defender cabotaje y practicaje nacional.