Un café librería ultramoderno en el norte de Teherán reabrió hace seis meses pese a caídas por represión y bombardeos de EE.UU. e Israel. El dueño vivió tres guerras desde 2025, cerrando brevemente pero el personal volvió a trabajar.
Los iraníes recuperan espacios públicos, con mujeres saliendo sin hijab y con ropa occidental, una victoria de las protestas post-Mahzamini de 2022. Las autoridades relajan reglas como permitir motos a mujeres y permiten debates políticos en centros culturales sobre la guerra en Medio Oriente, invitando a partidarios y opositores del régimen.
Este diálogo público es nuevo, aunque existía en privado. Asfanej acude cada noche para compartir esperanzas y miedos durante la guerra, encontrando paz interior. Sin embargo, las autoridades intensifican arrestos de personas con vínculos al enemigo, como quienes envían videos a canales opositores en persa, con condenas a ahorcamiento por espionaje.