Carlos Ferelo, el único argentino a bordo del crucero que partió de Ushuaia con un brote de virus, relató los detalles del incidente que causó dos muertes: el caso cero, un holandés enfermo en la península Antártica junto a su esposa, y un alemán. El capitán anunció la muerte del holandés, pero no surgieron más casos gracias a las medidas de distanciamiento, y Ferelo comía solo sin mucho contacto.
El crucero salió el 1 de abril tras un viaje previo el 20 de marzo hacia la Antártida, Islas Georgias del Sur, océano Atlántico hasta Cabo Verde e islas remotas, un recorrido de aventura rodeado de ornitólogos observadores de aves. Ferelo fue trasladado en micro para abordar un avión a Países Bajos, donde pasará cuarentena con 26 holandeses y alemanes, con análisis de sangre y controles periódicos vía noticias.
El testimonio desde el crucero varado es el primero en detalle sobre los días a bordo, tomado con tranquilidad por Ferelo, quien lo vivía como aventura especial interrumpida, continuando por grupos según destino final en Canarias.