Alemania presenta estrategia militar para tener el ejército convencional más fuerte de Europa, con 460.000 soldados operativos incluyendo 200.000 reservistas, frente a actuales 185.400 efectivos.
El ministro Pistorius prioriza defensa aérea y ve a Rusia como principal amenaza para OTAN. Introduce servicio militar voluntario pero obligatorio empadronamiento para hombres desde 2008, con posible obligatoriedad si no se alcanzan metas. Históricamente, pasó de desarme post-II Guerra Mundial a gran gastador en defensa, cuarto mundial.
En contexto de Trump reduciendo tropas en Alemania y amenazando OTAN, Berlín busca afirmar intereses propios. AFD, segunda fuerza en encuestas con 21%, favorece servicio obligatorio pero rechaza OTAN y ayuda a Ucrania, aunque solo 1% soldados tienen actitudes extremas derechistas.