El panel profundizó en las precarias condiciones de los adultos mayores en Argentina, pese al aumento de la expectativa de vida, destacando la desigualdad económica que permite vivir 15 años más en Palermo que en villas por acceso desigual a salud y alimentación.
Alertaron sobre la soledad creciente de los nonagenarios, con viudos, hijos alejados y falta de comunidad, sumado a un sistema jubilatorio en crisis donde quienes tienen menos de 50 años no se jubilarán dignamente, recibiendo apenas 300 mil pesos insuficientes.
Criticaron la falta de moratorias para monotributistas e informales, proponiendo replantear prioridades políticas para respetar a los mayores como en Corea del Sur, donde es política de Estado independientemente del gobierno, y recordaron legados como el individualismo de la generación Menem.
Enfatizaron que todas las generaciones llegarán a la vejez, exigiendo un cambio en valores para priorizar a quienes construyeron el país.