600 peruanos llegaron a Rusia con promesas de trabajos logísticos pero fueron obligados a enlistarse en zonas de conflicto con Ucrania por una red de trata de personas, según denuncian familiares.
Reclutados vía redes sociales por falsos bonos de 20 mil dólares, como cocineros o vigilantes para tropas rusas, construyen trincheras expuestos a drones ucranianos. Muchos perdieron comunicación desde abril, sin experiencia militar.
La cancillería peruana logró retornar a 25 peruanos y trabaja en casos restantes, pese a temor a negociar con Rusia, socio estratégico. Nuevas modalidades ofrecen becas y contratos deportivos; cifra podría llegar a mil víctimas.