El Vaticano recibió más de 100 denuncias por abusos en el disuelto Sodalicio de Vida Cristiana, según Jordi Bertomeu, comisario papal encargado de investigar y liquidar la organización para indemnizar víctimas.
Bertomeu advirtió que la cifra podría duplicarse y pidió a autoridades peruanas actuar contra el fundador Luis Fernando Figari, residente en Italia. Escuchó testimonios terribles y creíbles en Lima, con datos coincidentes.
El Vaticano determinó que el sodalicio surgió de un falso carisma impulsado por Figari, calificado como gurú. Instó cambios legislativos en Perú contra redes de poder que impiden sanciones.