El Teatro Colón de Buenos Aires, inaugurado en 1908 tras 20 años de construcción, combina arquitectura barroca, clásica y renacentista, y es famoso por leyendas paranormales como duendes traviesos, fantasmas de arquitectos y la Dama de Blanco que augura éxito en estrenos.
Los arquitectos Francesco Tamburini murió abruptamente y Víctor Meano fue asesinado por su mayordomo durante la obra, generando teorías de maldición y avistamientos de sus espíritus, además de energías que recorren el lugar según exbailarinas.
Desde 1960, con la obra Sueño de una noche de verano de Shakespeare, se reporta el duende Punk que hace desaparecer objetos, crea encantamientos visuales y aparece entre artistas, inspirado en pinturas de Soldi con duendes en techos y paredes.
Tres bailarinas de 15 años se quedaron a dormir en un camarín del cuarto piso y oyeron música fuerte a medianoche; al abrir la puerta de la sala, encontraron todo vacío con el piano cerrado, confirmando que no estaban locas al ser tres testigos.
La bailarina fantasma Sofía, que se suicidó tras romperse un tobillo en un ensayo, aparece bailando en penumbras, espejos de camarines y ensayos, junto a otros espíritus que no quieren irse porque el teatro es su hogar eterno.