Sting, ex líder de The Police, decidió limitar la herencia a sus hijos para fomentar su independencia y ética del trabajo, evitando convertir su fortuna en un fondo ilimitado.
El músico argumentó que decirle a un hijo que no necesita trabajar es una forma de abuso y enfatizó que sus hijos ya tienen educación y zapatos, por lo que deben labrarse su camino propio.
Sting apoyará sus carreras pero cree que hay bondad en no dejarlos dependientes económicamente, siguiendo la tendencia de millonarios como Bill Gates.