Paul Kagame emplea sportwashing patrocinando clubes como Atlético de Madrid y Paris Saint-Germain con "Visit Ruanda", y organizando el Mundial de Ciclismo 2025, para limpiar su imagen pese a represión opositora y abusos.
Human Rights Watch critica esta diplomacia deportiva que silencia desapariciones como la de Victoire Ingabire y ataques del M23 en Congo, mientras Kagame extenderá su poder hasta 2034 y Ruanda rankea 146 en libertad de prensa.
África ve crecer esta práctica en países como Marruecos para el Mundial 2030, desviando atención de problemas con eventos masivos.