Durante la pandemia, Roña Castro transformó su gimnasio en ollas populares que crecieron de una a 14 comedores atendiendo a 6.400 personas diarias, ahora con adultos mayores pidiendo no solo comida sino materiales para casas, motivado por su propia infancia de hambre.
Recibe ayuda de Provincia de Buenos Aires vía ministro Andrés Larroque (Cuervo Larroque) y fábrica de Quilmes, siempre poniendo la cara personally pese a colas, para que los pibes no pasen lo mismo que él y se conviertan en deportistas exitosos.