Red Solidaria distribuye viandas, hamburguesas de River Solidario y naranjas a cientos de personas en situación de calle frente a la Catedral de Plaza de Mayo, incluyendo niños y ancianos que comen una vez al día.
Voluntarios como Justo Lamas y Mariela destacan el aumento de gente mayor y familias precarias en villas que acuden por hambre, pidiendo azúcar para calmar el apetito infantil. El lugar abre de lunes a viernes desde las 19 horas, necesitando abrigos, frazadas, medias y voluntarios para el invierno.
El frío agrava la crisis: camas insuficientes para tantos en calle. Lamas critica falta de políticas públicas que velen por niños vulnerables, contrastando con Casa de Gobierno al otro lado de la plaza.