Un policía de Chaco, llamado Romero, mató a su padre por negarle las llaves del auto y luego a su ex pareja delante de su hijo de 5 años en la costanera de Resistencia, tras amenazarla repetidamente.
Gabriela, hermana de la víctima, cuenta que el agresor la maltrataba desde la pareja, le pegaba embarazada con cinturón, separaron hace 3 años, pero él volvía cada 5 meses fingiendo interés por el hijo. Padre de las nenas de 14 y 15 años denunció violencia en comisaría quinta, pero no actuaron.
Esperó a que la familia saliera, entró a la casa, mató al padre; volvió por la ex, la llevó con el hijo, la baleó pese a cercos policiales que incluían compañeros. Intentó suicidarse fallidamente, recibió disparo policial. Panel critica falta de preparación policial para brotes psicóticos, controles y encubrimiento interno.
Señalan escalada femicidios con 97 menores huérfanos de madre de enero a abril. Gabriela exige condena perpetua, acusa policías de tapar denuncias previas y que "se cuidan entre ellos". Sospechan planificación: días antes pasó disparando cerca de casa familiar.
La víctima ocultaba violencia para no involucrar familia; madre vio moretones pero él amenazó. Dejó tres hijos; nene de 5 relató amigos policías pateando a mamá.