El pastor explica cómo potenciar las oraciones entrando en modo fe y acción de gracias para recibir milagros de Dios. Insiste en que la fe mueve montañas como conflictos familiares o problemas económicos, citando la Biblia que promete suplir toda necesidad si se pide creyendo. La gratitud no es solo ocasional sino un estilo de vida que libera bendiciones incluso en tormentas.
Purificar el corazón implica olvidar selectivamente lo negativo del pasado, como frustraciones y enojos, pero recordar todas las bendiciones de Dios como un tesoro. El pastor cita Filipenses para extenderse hacia lo que está adelante con actitud de fe, estirándose para capturar las promesas divinas del futuro.
Recomienda hacer dos listas: una de peticiones contestadas con fechas tachadas para agradecer lo logrado, y otra de gratitud anticipada por lo que se espera. Esta práctica llena el corazón de sustancia espiritual y hace poderosa la oración con ruego y súplica.