En Mar del Plata, olas grandes con ráfagas de 70 km/h inundan paseos costeros y balnearios como Punta Mogote, alcanzando escaleras y miradores sin escolleras.
La pleamar a media hora genera picos críticos, con espuma abundante y avance de hasta 3 metros sobre lo normal; alertas cerraron costas hasta la tarde pese a baja mar posterior.
El agua sube cíclicamente, mojando maderas y locales en vivo, con riesgo hasta las 15 horas por retraso de olas.