Las olas en Mar del Plata alcanzaron su pico máximo entre las 15 y 17 horas con alturas superiores a 6 metros y medio, destruyendo el paseo costero en zonas como Punta Iglesia y Plaza de las Américas. El mar levantó bloques de cemento pesadísimos, inundó calles y veredas, y obligó a cerrar el tránsito y acordonar el área por peligro extremo.
Reporteros en vivo mostraron cómo el oleaje rompió bancos, baldosas y estructuras, cubriendo carteles y escolleras con espuma y agua. La fuerza del mar voló piedras y hierros, generando riesgos para peatones y vehículos antes del cierre. Defensa Civil registró más de 100 reclamos en tres días por vientos, árboles caídos y daños, sin graves heridos reportados.
El intendente de Mar del Plata confirmó operativos con equipos municipales respondiendo a la situación, que afecta balnearios del sur como Chapalmalal y Rilancó. Se suspendieron clases y actividades acuáticas por falta de guardavidas fuera de temporada, y barcos se acercaron a la costa para resguardarse de olas de hasta 10 metros en alta mar.
El ciclón provoca vientos de hasta 100 km/h en Necochea y sur de Mar del Plata, con espuma por microorganismos y daños históricos no vistos en más de 10 años. La situación mejorará mañana con disminución del viento, permitiendo reparaciones, aunque el acceso quedará restringido por días.