En la región de Cuyo, especialmente San Juan, los sismos son comunes por la subducción en la cordillera andina, el mismo proceso que levanta las montañas, según explican expertos del observatorio sismológico.
La estación sismológica DOCA en la Reserva Natural de Usos Múltiples Don Carmelo, a 3100 metros de altura, opera desde 2017 con equipamiento de CONICET y transmite datos en tiempo real desde 2021 a redes internacionales.
Estas estaciones geolocalizan epicentros y mapean fallas ciegas no visibles en superficie, identificando zonas de alto riesgo sísmico para construcciones como viviendas, rutas bioceánicas y diques.
Durante el terremoto del 18 de enero de 2021 en San Juan, la tecnología permitió analizar rápidamente la estructura del sismo y su distribución. El objetivo es expandir la red para un mapa detallado de fallas y mitigar efectos en la región andina.