El gendarme argentino Nahuel Gallo profundiza su testimonio exclusivo en TN Internacional sobre 448 días de secuestro en prisión venezolana, revelando una sola audiencia judicial sin pruebas ni abogado, donde jueces antiterrorismo ocultaron identidades y corroboraron su detención arbitraria tras entrar en huelga de hambre para una única llamada familiar.
Gallo describe diciembre como lo peor por incertidumbre sobre su esposa María y bebé Víctor, golpes por ser gendarme argentino, miedo al olvido familiar y presenciar torturas a compañeros en Rodeo 1. Menciona visita de embajadas como España por otros presos y temor por relaciones diplomáticas rotas con Argentina, conectando su caso a Iván Colmenares, compañero de celda aún preso.
En análisis posterior, expertos como Tomás Farín destacan dinámica de "presos con dueños" en el régimen chavista, con Gallo asignado a Diosdado Cabello quien lo mencionó públicamente como espía para matar a Deisy Rodríguez. Se enfatiza tortura psicológica por incomunicación, amenazas y uso de presos extranjeros para negociar con gobiernos.
El testimonio subraya daño irreparable en salud mental pese a entereza de Gallo, diferenciando torturas físicas iniciales de venezolanos versus psicológicas a extranjeros, y urge aplicación de jurisdicción universal argentina por crímenes de lesa humanidad en Venezuela.