El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. advirtió que la interrupción de suministros energéticos por el conflicto en Oriente Medio genera un efecto dominó que afectará a países asiáticos por años, incluso tras disminuir tensiones.
Filipinas depende en más del 90% de importaciones de combustible del estrecho de Hormuz, actualmente bloqueado, impactando precios e infraestructura vital.