El gobierno de Lula da Silva lanzó un programa de 90 días para que familias, empresas, estudiantes y sector rural renegocien deudas con descuentos de hasta 90%, aportando mil millones de dólares como garantía y permitiendo usar hasta 20% del fondo de reserva laboral.
La medida responde a que el pago de intereses consume casi el 30% de ingresos hogareños, la cifra más alta en dos décadas, con 4.000 millones de dólares mensuales destinados a deudas. Incluye trasfondo electoral a cinco meses de elecciones para reactivar consumo debilitado.
Marcelo Silva de Sousa explicó que busca evitar que recursos de sectores vulnerables, como 600 millones mensuales en apuestas online, se pierdan, apuntando a aliviar presión financiera en la mayor economía de América Latina.