Lucas Jerez recorre en vivo la costanera de Monte Hermoso, devastada por el ciclón extratropical: paradores destruidos, postes caídos, puentes de madera rotos y estructuras arrancadas de cuajo.
Daños multimillonarios incluyen bloques de cemento partidos, ramblas colapsadas y tapa de sumidero volada. Cortaron la electricidad por seguridad ante cables sueltos y maderas esparcidas. Calles perpendiculares a la playa cerradas 8 o 10 cuadras.
El viento amainó a 20-25 km/h, pero el mar sigue alto y peligroso. Recomiendan no acercarse; fuera de temporada, pocos edificios ocupados evitó tragedia mayor. Erosión por bordes rígidos de cemento agrava el problema.
En temporada alta podría haber sido peor; cambian a materiales blandos como madera con pilotes para resistir agua y viento.