Lolo rompe en llanto al sentirse excluida por el grupo de tiktokers después de una acusación que la dejó de lado, explicando que la trataron como culpable en una actividad pese a su inocencia y que de un día para el otro nadie le hablaba.
El panel discute la dinámica del grupo tiktokers, criticando su sensibilidad excesiva y cómo Pincoya juega estratégicamente sola, dando el "beso de la muerte" a aliados, mientras defienden o cuestionan si las posturas son genuinas o puro juego en Gran Hermano.
Analizan el impacto de Nazareno, quien dejó una "bomba" adentro al exponer complots y obligar al grupo a sacarse la careta, con Manu en jaque y Lolo acongojada por la pérdida de su "tía" protectora.
Debaten la lealtad de Lolo como auténtica versus la frialdad calculadora de Pincoya, destacando que los sentimientos se exageran en la casa pero el grupo se voltea cuando conviene.