Laura llega a Leyva Joyas con una pesada escultura de bronce regalada por una amiga, sin conexión personal ni lugar para colocarla en su hogar, para tasarla y venderla por su posible valor artístico.
Laura, que trabaja en radio, tele y chimentos en su página, charla sobre estrenos en Corrientes con entradas agotadas como Piaf, menciona a Adrián Suar y Nico Vázquez, invita al equipo al teatro y planea usar el dinero para cenar o ir a Broadway con su amiga.
El tasador confirma que es una escultura de Gumerí, artista francés de 1852 llamada Fauna jugando con un chico, en perfecto estado de bronce, valorada en 950 mil pesos, pero negocia hasta un millón de pesos a cambio de entradas para teatro para el equipo.
Laura acepta el negocio perfecto, pide poner todo a nombre de su amiga para sorprenderla con transferencia, y se despide agradeciendo la confianza en Leyva Joyas.