John Dillinger, enemigo público número uno, fue enviado a la cárcel Crown Point, considerada inexpugnable, pero escapó el 3 de marzo de 1933 tallando una pistola de madera con betún para simularla y encerrando a seis guardias en una celda.
Después de la fuga, Dillinger volvió a robar bancos usando el método Lamm, que incluye estudiar el banco, llevar un matón y planificar la huida con rehenes en los estribos de los autos. Su banda, liderada junto a Harry Pierpont, cometió varios asaltos, incluyendo uno haciéndose pasar por directores de Hollywood filmando una película de gángsters, donde sacaron 50 mil dólares.
Pierpont, su amigo del alma, fue condenado a la silla eléctrica tras un intento fallido de fuga con pistola de jabón. Dillinger se operó la cara en 1933 por 5 mil dólares para cambiar su aspecto, pero el resultado fue un desastre con cicatrices y dedos quemados con ácido para borrar huellas, convirtiéndolo en fácilmente identificable.
Enamorado de Polly Hamilton en un cabaret de Chicago, fue traicionado por la madama Ana Sage, quien alertó al FBI por recompensa e inmigración. El 22 de julio de 1934, tras ver Manhattan Melodrama en el Biograph Theater, Dillinger fue acribillado por agentes del FBI liderados por Melvin Purvis cuando intentaba sacar su arma mientras huía.
Su cadáver fue exhibido en la morgue durante un día y medio, visto por 15 mil personas, y confirmado por una cicatriz en el muslo por su hermana. Edgar Hoover quería capturarlo vivo para fotos, pero lo mataron pese a sus órdenes.