Desde caída de Bashar al-Assad en diciembre 2024, Israel multiplica incursiones en sur de Siria, deteniendo 250 personas sin pruebas claras bajo sospecha terrorista, transfiriendo ilegalmente a territorio israelí sin cargos ni defensa.
Familias como Fátima en Beijing esperan hijos secuestrados hace un año; destruyen casas, desplazan familias, restringen acceso tierras; Human Rights Watch denuncia ocupación en movimiento.
Cabinet israelí aprueba 300 millones dólares para transferir miles de israelíes a Golán sirio, rechazado por ONU; autoridades sirias y ONU reportan detenciones arbitrarias.