El INTA en el noroeste argentino trabaja en el agregado de valor de la fibra de camélidos como llama y vicuña mediante protocolos de bienestar animal que elevan la calidad y producción.
Se incorporan tecnologías como desbaste desde el cerrado, clasificación y tipificación, con unidades en Catamarca y laboratorio de fibras en Abra Pampa para analizar finura y largo de mecha.
Para llama se requiere al menos 7 centímetros de largo y para vicuña 3 centímetros con diámetro de 11-13 micra, respetando normativas CITES para esquila sustentable de vicuña silvestre.