En suburbios de París, hombres ofrecen trabajo no declarado cerca de ferreterías y en carreteras transitadas, negociando precios en minutos para sectores como construcción y comercio.
En Lyon, inspectores de trabajo controlan obras y cuestionan origen de empleados; un hombre presenta solicitud de asilo, levantando sospechas de empleo irregular y posible trata de personas en situación de vulnerabilidad con familia en la calle.
Los inspectores contactan empleadores y verifican regularidad, destacando casos de extrema vulnerabilidad con niños pequeños.