Un hombre identificado como Nicolás Martins alquiló un departamento en La Plata vía aplicación de alquileres temporarios por tres días, pretextando velar a su padre, pero se llevó dos televisores de 50 pulgadas, colchón, sillas, mesita de luz, tenedores y hasta la maceta con llave en una mudanza completa.
La propietaria entregó las llaves en mano tras pago en efectivo sin registrar documento, y el inquilino extendió la estadía un día; al retirarse dejó las llaves al portero, pero vació el lugar de bienes como si fuera Benny Hill.
El panel cuestiona si es robo agravado o hurto, destacando la impunidad en alquileres temporarios tipo Airbnb, donde no se exigen datos completos ni registro obligatorio.