La FIFA modificó su reglamento para permitir que la selección femenina de fútbol de Afganistán, formada por atletas refugiadas tras la llegada de los talibanes en 2021, dispute partidos internacionales oficiales después de años de silencio deportivo.
El equipo, fundado el año pasado, organiza campamentos en Reino Unido y Australia para rearmarse, con meta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Las jugadoras exiliadas ven al equipo como símbolo de resiliencia y voz para mujeres afganas bajo el régimen.
Antes de los talibanes, la estructura tenía 25 jugadoras; ahora reconstruyen con emoción indescriptible y lágrimas de alegría al ser reconocidas por el mundo.