En Montehermoso, la costa atlántica se cubre de espuma marina que parece nieve, producida por la mezcla de microorganismos y fuertes vientos que revuelven la superficie del mar.
El fenómeno se debe a la turbulencia causada por ciclones extratropicales, con el mar crecido inundando zonas costeras. El agua llega hasta las calles en algunos sectores.
Vientos de 70 a 80 km/h en ráfagas mantienen el oleaje fuerte, favoreciendo esta espuma abundante en varias playas.