Policías de la división antinarcóticos fueron emboscados en la región de Chapare, Bolivia, zona productora de coca, dejando dos agentes heridos. Las tropas destruyeron laboratorios clandestinos e incautaron 53 kilogramos de cocaína en Eterazama, Cochabamba.
La unidad policial rural antidrogas usó gases lacrimógenos y granadas para abrirse paso. El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas confirmó el enfrentamiento violento.