Alemania enfrenta presión económica por aranceles, altos costos y geopolítica; cayó del 15º al 19º en competitividad mundial desde 2022, con crecimiento previsto de solo 0,2-0,3% anual.
Exportaciones estancadas pese recuperación global; sectores clave como industria pierden valor añadido. Competencia asiática reduce ventaja de calidad "Made in Germany".
Ranking IMD bajó de 21º a 29º en eficiencia empresarial por costos laborales elevados. Temor a deslocalización de I+D y gestión, agravando recesión; política debe retenerlos.