Patricia, profesora de inglés viuda en Lanús, fue atacada a las 10:45 por dos jóvenes que le robaron el auto y la golpearon violentamente al llegar a su casa con compras, pese a no resistirse inicialmente.
Los ladrones la tiraron al suelo causándole dolores en brazo y otras zonas, pero no se atendió médicamente por adrenalina. Perdió el celular con datos laborales y el auto aún no apareció; vecinos ayudaron con hielo y bloquearon el teléfono.
Patricia expresa impotencia por la inseguridad cotidiana en el barrio, donde roban a alumnos escolares; pide más seguridad policial pese a comisarías deficientes sin internet. Sus hijos insisten en que se mude, pero ella ama su casa y entorno.
Da clases particulares en Instituto Virginia Woolf; mantiene calma por personalidad, priorizando vida sobre bienes. Muestran rejas agregadas por inseguridad y piden al 911 reconocer a los ladrones jóvenes.