Una sobreviviente relata la historia de su familia en Lida, Belarus (entonces Polonia), invadida por nazis en 1941. Tras matar a 70 referentes judíos, crearon el gueto Jalurna donde hacinaron a miles con hambre y enfermedades.
La narradora nació en un sótano del gueto; durante una acción nazi, la dejaron en la cama para no delatarse con llanto, salvándose mientras otros se escondían. Los padres decidieron entregar a las hijas a familias no judías para protegerlas.
La beba fue dada a la familia católica polaca Shipula, cambiando su nombre a Irina Shipula. En mayo de 1942, otra acción separó familias: la mayoría a fosas comunes, pero sus padres y hermanas Esther (10 años) y Neja (8 años) regresaron al gueto temporalmente.
Esther fue escondida en una familia rural; Neja, devuelta por llorar, pero luego protegida. En 1943, el gueto fue liquidado enviando sobrevivientes como sus padres y Neja a Majdanek, donde murieron. Esther y la narradora sobrevivieron separadas.