Las olas gigantes de más de 5 metros, que pueden alcanzar los 10 metros mar adentro, azotan la costanera de Mar del Plata, donde un barco pesquero lucha por amarrar en el puerto parcialmente paralizado. El reportero Agustín Amaya informa en vivo desde Punta Iglesia, arriesgando su integridad al ser salpicado repetidamente por las olas, mientras advierte sobre el peligro extremo y prohíbe ingresar al mar o realizar actividades deportivas.
El ciclón extratropical, originado hace dos días en tierra sobre Buenos Aires e intensificado al desplazarse al mar con un diámetro de más de 2000 kilómetros, genera vientos de hasta 80 km/h con ráfagas, alerta amarilla por viento y lluvia, y sensación térmica de 3 a 6 grados. Más de 140 buques extranjeros se resguardan en la zona económica exclusiva argentina, varios congeladores esperan fuera del puerto con carga de pescado, monitoreados por Prefectura.
En Necochea, Montehermoso, Miramar y zona sur de Mar del Plata se reportan destrozos en balnearios, cierre de muelles y avance del agua hasta las calles, con suspensión de clases ayer y actividades al aire libre hoy. Gente inconsiente se acerca a fotografiar, autos circulan pese al riesgo de inundación en Paseo Dávila, y surfers experimentados solo lo intentaron ayer. La marea crece hacia la tarde, pero mejorará desde la madrugada de mañana con vientos sudoeste.
El meteorólogo Esteban Quinto explica que el ciclón resulta de la interacción de frentes cálido y frío con ondas atmosféricas, produciendo convección, tormentas y oleaje intenso. Autoridades municipales patrullan, y se insta a no acercarse a la costa ni transitar por zonas expuestas.