El veterano artillero relató cómo detectó tres aeronaves enemigas a 12 kilómetros y coordinó el fuego antiaéreo contra un Harrier británico durante un ataque en Malvinas.
Adquirió el objetivo más peligroso, un Harrier visible en el monitor en blanco y negro, y disparó dos ráfagas que dañaron el avión, que realizó maniobras evasivas antes de ser alcanzado en el plano izquierdo, prendiendo fuego y elevándose.
Derribó un Harrier y dañó otro, mientras el tercero se alejaba; el equipo celebró con gritos de "viva la patria", aunque estaban exhaustos por la constante vigilancia.
En otro incidente derribó por error un A-4 Skyhawk argentino perseguido por Harriers, lo que lo afectó emocionalmente, pero recibió felicitaciones de superiores por cumplir con el protocolo en la guerra.
Describió combates terrestres contra tropas británicas en Pradera del Ganso, donde frenaron el avance enemigo con cañones, y lamentó bajas como las del teniente Axari y otros en un ataque con misil al radar Westinghouse.