Tomás Dente arremete furioso contra comunicadores que mendigan nominaciones al Martín Fierro, llamándolos a domesticar su ego y no romper las pelotas.
Dente critica a quienes se quejan públicamente por no ser nominados, dice que deja mal parados y sugiere que charlen con su psicólogo. Relata anécdota de migajeros pidiendo premios en el baño a Ventura.
En un rant explosivo, ataca a Araceli González, Fernanda Iglesias y otros, acusándolos de amiguismo, pseudo periodismo y lavado de imagen. Grita "cásate la boca" y defiende su estilo de "regurgitar verdades".
El panel destaca su furia poética y guerras con todo el ambiente televisivo.
Se menciona su crispación general y posible asociación para nuevo premio Aleph.