En Gran Hermano, Titi preside el tribunal como líder y acusa a Janina de deslealtad por anunciar en vivo su salida del grupo de Cinzia y Eduardo, uniéndose a Nazareno sin consultar al grupo durante un intento de bajar a Luana de la placa.
Janina defiende que actuó por bronca tras herirlas de Dani en una actividad, se sintió excluida y maltratada por el grupo, especialmente por Ciri y Zunino, que no la apoyaron cuando estaba en placa ni la miraron después.
El jurado rebate que siempre la bancaron, le ofrecieron tiempo para decidir y no hicieron vacío, aunque respetaron su duda de irse; Titi aclara que no existe grupo de Eduardo y Cinzia, confirma la deslealtad y urge a Luana aceptar consecuencias y reinventarse con resiliencia.
Janina admite arrepentimiento y errores, pero evalúa jugar sola por ahora; el tribunal concluye reconociendo la deslealtad en el manejo de la separación grupal.