El Parlamento de Taiwán aprobó una ley para aumentar el gasto militar en 24.860 millones de dólares, financiando adquisiciones de armamento de Estados Unidos y producción local de drones.
La oposición impulsó una versión limitada a 780 mil millones de dólares taiwaneses, superior a sus propuestas iniciales, con aval de la administración estadounidense.
El plan se divide en dos fases para impulsar la industria taiwanesa de drones con 200.000 vehículos aéreos no tripulados de producción local.
Esto ocurre en contexto de tensiones con China y relaciones con Paraguay.