Sol, expulsada de Gran Hermano, afirma que no se fue sino que la echaron, evalúa repechaje para ver caras de rivales y desestabilizarlos; jugó con estrategias psicológicas evaluando perfiles, rompiendo juegos como el de Bravo con holograma y réplica.
Repasa peleas: con Andrea por no cocinar para todos y mención a su hija, negando ataque personal; con Nazareno, a quien gritó gol al irse por juzgarla sin humanidad pese a jugar como competencia, no personal.
Banca a Edu como fiel aliado con Chincia, fuerte mentalmente ante ataques; rechaza rol de villana, destaca doble moral como en caso Pincosa; entró y salió jugando, contenta con resultados.