Roberto García Moritán sufre una nueva traición romántica porque su ex novia Priscila Krivocapich volvió con Rifle Varela, un amigo que le enviaba saludos mientras salían juntos.
En entrevistas, Moritán resta importancia y desea felicidad a la pareja, aunque el panel lo califica de cornudo por la infidelidad confirmada en eventos como el de Claudia Arce. Priscila blanquea que se conocen de hace tiempo y se reencontraron en su cumpleaños, negando un romance inmediato pero admitiendo cariño mutuo.
El panel critica la mala onda de Varela por mandarle saludos a Moritán mientras esperaba que se separaran, y bromean que Moritán está meado por un elefante con su mala racha amorosa, aunque no todo está perdido para él.