En Lisboa, el proyecto Radar une policía y ayuntamiento para visitar mayores de 65 años en barrios como Marvila y Lumiar, combatiendo aislamiento por familias dispersas, trabajo abroad y turismo que fragmenta comunidades.
Voluntarios como Felipe García y policía Pedro Castañeda chequean problemas, detectan abusos; centro móvil ofrece controles médicos a solitarias como Olinda dos Santos, quien cayó y depende de taxis.
Mario Ruy André impulsa redes con negocios y voluntarios; vecinos como Lidia Pereira notan pérdida de charla comunitaria por apartamentos turísticos.