Un policía chaqueño mató a su padre de un disparo por negarle el auto, secuestró a su hijo de 5 años y ejecutó a su expareja Graciela López de un tiro en la cabeza frente a policías en la costanera de Resistencia, en un plan premeditado que ignoró denuncias previas por violencia de género, reveló Gabriela, hermana de la víctima, en una emotiva entrevista en vivo.
Graciela envió mensajes desesperados a su madre pidiendo ayuda y ubicación exacta sin llamarla para no alertar al agresor, quien también amenazó a sus hijas de 14 y 15 años, a los abuelos y apuntó al niño en la cabeza; una mediadora lo convenció de soltarlo antes de matarla pese a la presencia del COE y francotiradores.
Panelistas denunciaron fallas sistémicas: denuncias encajonadas por el padre de las nenas y otra expareja en 2025, el agresor apartado 4 meses por amenazas pero rearmado, familias policiales cubriéndolo y exámenes psicológicos deficientes; Gabriela exige perpetua sin privilegios y anuncia marcha el lunes.
Los niños quedaron con abuelos de 60 y 88 años; Gabriela, desde Buenos Aires, regresó para apoyarlos junto a sus hermanos, mientras buscan psicólogos y asistencia estatal; el agresor está grave en terapia intensiva con herida en mandíbula tras enfrentarse a policías.