El Papa León XIV conmemoró un año de pontificado con un discurso contra el odio y la violencia en el mundo. Pidió a Dios que inspire a los líderes mundiales para calmar tensiones globales y reducir el odio.
Tras reunirse con el secretario estadounidense Marco Rubio, criticó la guerra contra Irán y lamentó que la paz esté en peligro por tensiones internacionales y un comercio de armas que prioriza sobre la vida humana.
Instó a no acostumbrarse a la guerra ni resignarse a imágenes diarias de muertes en las noticias. El pontífice urgió tocar corazones para calmar rencores fratricidas.