Los panelistas comentan que los Sabatini son raros, con Gaby no contestando y Loba justificando situación patrimonial sin hacerlo público.
Analizan ataques a Tinelli como política, de gente excluida de su universo que critica ratings sin saber producción, repitiendo distinción periodistas-panelistas.
En Gran Hermano, la Bomba enamora rápido, pesada con Luana, arma de doble filo con alientos ricos; aún no cocinó empanadas.