Panelistas debaten la crisis ética del gobierno de Javier Milei por escándalos de Manuel Adorni y Demián Reidel, perdiendo el diferencial de honestidad que prometía el anticasta; exigen renuncia de Adorni para no dañar capital político ante elecciones.
Analistas señalan que Adorni no renuncia por falta de autonomía, dependencia de Milei y Karina Milei, o temor a perder protección política; critican naturalización de corrupción menor comparada con kirchnerismo, pero insisten en que la corrupción es corrupción.
Milei respalda públicamente a Adorni, llamándolo honesto y leal, pese a chats con contratista Matías Zabar y remodelación en country Indio Cuá por 245 mil dólares; panel ve debilidad en no explicar y sugiere que lo sostienen para desangrarlo políticamente.
Debate advierte pérdida de credibilidad en cambio moral y antipolítica generalizada si no hay ejemplaridad.