La Organización Mundial de la Salud presentó actualización de protocolos para ultrasonidos integrados con inteligencia artificial en estudios cardiovasculares y oncológicos de alta y mediana complejidad.
Los algoritmos actúan como soporte en decisiones médicas en tiempo real, identificando patrones invisibles al ojo humano. Incrementan velocidad de procesamiento en un 40% respecto a métodos tradicionales.